Rupert de Hentzau de Anthony Hope


Ruperto de HentzauPor fin cayó en mis manos “Rupert de Hentzau”, la continuación del “Prisionero de Zenda” de Anthony Hope.  Es una novela de Capa y Espada publicada en 1898 que llevo años buscando. Y es que su predecesora es una de esas novelas que está en mi lista de las imprescindibles.

La búsqueda de esta obra ha sido ardua. De hecho he encontrado una penosa traducción titulada “Ruperto de Hentzau”, ya que no debe traducirse desde hace varias décadas. La traducción es terrible y el vocabulario es de novelas de los cinco. Es algo que choca en las primeras páginas, pero a partir del primer capítulo ya ni nos daremos cuenta (salvo por los numerosos Rupertos y Rodolfos que aparecen constantemente)

He de reconocer que ha sido una pequeña decepción. Es una novela de aventuras, de acción constante, con damas en apuros, villanos arteros y maliiiisimos, héroes íntegros e intrépidos, continuos giros de la fortuna y un desastre en ciernes que hay que salvar. Pero ya debo estar  acostumbrado a tramas más complejas. Además el mundo políticamente correcto en el que vivimos desarrolla sensibilidades contra las que cargan este tipo de novelas. Así:

  • Las mujeres está por encima del bien y del mal, son todo amor y pasión, y por eso mismo no son culpables de sus actos. Da igual que den cobijo a malvados y traidores contra la corona. O que la reina escriba una carta de amor, a uno que no es el rey, y desestabilice el país.
  • La diferencia entre los buenos y los malos es básicamente el objeto de sus pasiones. Así el malo quiere beneficios para él y los buenos los quieren para la reina o el reino. Después ambos son arrojados, atrevidos, agresivos, arteros, asesinos, manipuladores …
  • Lógicas completamente extrañas. Por ejemplo: si me chivo al rey de que a tu reina le gusta otro, seguro que me quitas el castigo: me dejas volver al país y me restituyes riqueza y tierras.

 

A todo esto, la novela retoma la historia del prisionero de Zenda tres años después. En las comunicaciones anuales que mantiene la Reina con Rodolfo de Rassendyll ésta decide enviarle una carta de amor finalizando la relación platónica. El pérfido Ruperto intercepta la carta y en un acto alevoso busca contárselo al rey para conseguir su favor y recuperar su antigua posición. Por supuesto el valeroso Rodolfo se embarca en la aventura de recuperar la carta sin dudarlo aunque le cueste la vida.

Buena novela de aventura para leer a continuación del prisionero de zenda y con 15 años, supongo. Abstenerse señor@s tayudit@s y pelín cínic@s.

 

 

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