Los datos abiertos en la universidad: un mundo lleno de posibilidades


Escrito para A un clic de las TIC
 
 
En la edición de SIMO Educación de este año tuve el placer de participar en una mesa redonda sobre el “Análisis, explotación y apertura de datos en el mundo educativo”.
 
Mi exposición giró sobre tres ejes:
  • El porqué de los datos abiertos.
  • El estado del arte de los datos abiertos
  • Experiencias en universidades.
La presentación que usé es:

 

Creo que cuando hablamos de datos abiertos siempre es interesante explicar su necesidad. Los que ya tenemos unos años recordaremos cuando en nuestras casas, o en las de nuestros abuelos, apenas había un enchufe por habitación. Y, en muchos casos, estos enchufes tenían formas diversas y distintos voltajes. Así, siempre era una aventura llegar a encender nuestro Spectrum porque no sabíamos si tendríamos disponible un enchufe, si contaríamos con el adaptador necesario o si lo fundiríamos al conectarlo a una tensión diferente a la que tenía que funcionar. También recordaremos los alargadores, multiplicadores, etc. que hacían falta para poder conectar todo lo que iba siendo necesario y el “saltar de plomos” que se producía constantemente.

 
Pues bien, podríamos decir que los datos son la corriente necesaria para que la era digital se desarrolle. Hacen falta datos de calidad, actualizados, accesibles y en formatos utilizables, que permitan que nuestro móvil, página web o negocio funcionen.
 
Siguiendo con la comparación, el uso más inmediato electricidad es enchufar una lámpara y encender la luz, en el mundo de datos abiertos lo llamaremos transparencia. La transparencia es necesaria ya que en las sombras se esconden los monstruos… o no. En el resto de casos: enchufar un taladro, poner un lavavajillas o que funcione un tranvía, hablaremos de reutilización de la información pública.
 
Si analizamos el estado del arte de los datos abiertos, a partir de los últimos informes disponibles, destacaría lo siguiente:
  • Las razones de implantación de iniciativas open data están muy relacionadas con transparencia, eficiencias operativas y fomento del emprendimiento.
  • Los inconvenientes están muy centrados en la disponibilidad de recursos, la justificación de la inversión y las cuestiones legales que rodean la publicación de datos.
  • Los beneficios se asocian a la transparencia, mejora de la calidad de los servicios o fomento de la innovación. En este punto, empiezan a aparecer elementos verdaderamente interesantes y un poco apartados del discurso habitual: se empieza a percibir como beneficio, y no es poco, la mejora de la calidad de los datos en las organizaciones, la homogeneización de las definiciones de los datos (¿Qué es el alta de un alumno?, ¿cuándo se inscribe?, ¿cuándo se matrícula?, ¿cuándo paga las tasas?, ¿cuándo se emite su primera calificación?) y el poder acceder a datos de la organización desde unidades externas.
 
Se observa también que el desarrollo de las iniciativas de datos abiertos en la universidad aún está en un estado muy embrionario. Hay pocas iniciativas activas y, en algunos casos, están vinculadas a portales externos. Pero en la mesa redonda se puso de relieve que si bien el despegue está siendo lento se está llevando a cabo un esfuerzo de caracterización y homogeneización del entorno de datos abiertos que permitirá un despliegue rápido, coherente y evitará errores conocidos.
 
También se puso de manifiesto el especial interés que cobran los datos abiertos en el entorno universitario, ya que dispone de una comunidad altamente preparada y capacitada que puede favorecer y realimentar el desarrollo de estas iniciativas, sin olvidar que es cuna de profesionales, emprendedores y empresas.
 
Como experiencias universitarias de datos abiertos, mencioné las de la Universidad Pablo de Olavide y la Universidad de León, que surgen fruto de una colaboración público-privada en la que ha participado Telefónica. Sus aproximaciones fueron diferentes: la Universidad de León perseguía publicar datos de investigación y la Universidad Pablo de Olavide promover la transparencia.
 
Los principales problemas que encontramos para el desarrollo de ambas iniciativas fueron la disponibilidad de recursos humanos y carecer de una definición homogénea de datos que publicar y vocabularios que los sustentasen.
 
Podemos aprender de la evolución de estas iniciativas ya que están involucrando a sus alumnos de grado y grupos de investigación, lo que está permitiendo mejorar las infraestructuras planteadas en el proyecto inicial y la calidad de los datos cargados. Así, por ejemplo, la Universidad Pablo de Olavide desplegó un punto SPARLQ y enriqueció los datos semánticamente para que estuvieran accesibles desde él.
 
Para cerrar, es imperativo decir que de la experiencia quedan lecciones aprendidas, una ilusión reforzada sobre el futuro de los datos abiertos y también amigos.

 

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