El tiempo es lo más simple. Clifford D Simak


La última novela en caer ha sido “El tiempo es lo más simple” de . Debo haber pillado una mala traducción o estar mas espeso de lo habitual porque me ha costado bastante acabarlo, pero por ser el autor de “Estación de transito” me empeñé en terminarlo.
Probablemente estamos en una de las precuelas de X-MEN. Voy a tener que dejar ciencia ficción antigua, últimamente encuentro poca originalidad.

Estamos en un futuro en el que la humanidad se ha resignado a que no puede viajar al espacio, la ciencia se muestra incapaz de resolver los problemas asociados a la fragilidad humana. Así surge una organización llamada “El Anzuelo” que busca otra solución. Esta solución será usar los poderes paranormales latentes en la raza humana para viajar en espíritu por la galaxia y comercializar los hallazgos encontrados.
Esto supone un gran avance para la humanidad, pero también hace resurgir todas las creencias populares de brujas, hombres lobo, … Así los parakinos (humanos con poderes paranormales) se ven sometidos a persecución por una sociedad supersticiosa y pueblerina. Toda esta superstición será alentada en secreto por el Anzuelo que se ha convertido con los años en un inmenso oligopolio.
En este entorno nos encontramos a Shep Blaine, trabajador del Anzuelo, que vuelve “contaminado” de su último viaje. En este momento huye de su acogedor entorno para internarse en este mundo que va descubriendo poco a poco y en el que trata de encontrar su lugar. Así volveremos a encontrarnos con una américa de los años 50: rural, supersticiosa, tendente a la violencia, fanática y con miedo a lo diferente aunque le pueda resultar beneficioso.
Al final me enganchó y el desenlace es diferente.
Compartir
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *