El retorno de Don Quijote. G.K.Chesterton


La última de las lecturas veraniegas, fue un regalo de reyes pero no he tenido ocasión de meterle mano hasta este verano . El retorno de Don Quijote es la última novela de , escrita en 1926, donde volvemos a encontrarnos una sátira política debajo de una ligera capa de ficción, un poco absurda y con segundas intenciones.

 

En esta ocasión nos encontramos con dos aristócratas ingleses que preparan una función de teatro de aficionados que recrea una situación ficticia en la que Ricardo Corazón de León es el protagonista. Es el punto de partida para poner sobre la palestra la actitud de la aristocracia inglesa sobre los primeros movimientos sindicalistas y su reacción frente al peligro de una huelga en el sector de las tinturas. Así, por equivocación, invitan a un unionista, promotor de la huelga, a participar en la obra de teatro, se niega, y los actores se ven obligados a "invitar" al bibliotecario, e historiador, a realizar un papel en la obra. Finalmente será Ricardo. Este es el punto de partida para múltiples historias.

 

Así tenemos al "Mono" que emprende una aventura para recuperar unos colores perdidos, al uso de una búsqueda del Santo Grial. En su aventura mostrará como ha evolucionado la sociedad yendo a unos grandes almacenes, mostrando los efectos de la revolución industrial en la desaparición de la variedad y poniendo de relieve lo absurdo de determinadas políticas en las que es imposible distinguir quien tiene la razón.

 

 

También tenemos Mr. Herne el bibliotecario, que decide ser "el rey Ricardo" y debido a una serie de casualidades se ve nombrado la máxima autoridad del Reino Unido y provocando una revolución, o mejor involución, a los tiempos medievales. Su misión, acabar con el caos que siembra el movimiento Unionista.
 
También nos encontraremos otra multitud de personajes, arquetípicos, que ponen de manifiesto grandes vicios de la sociedad.
 
La novela me recordó constantemente a la del Napoleón de Notting Hill. Volvemos a encontrarnos al Fantatismo, al Humor, al arribista, a la vuelta a los grandes tiempos medievales, … todo ello contrapuesto a los tiempos modernos. Probablemente es mas inconexa pero un poco mas rica y con un indudable trasfondo de crítica política, crítica a los políticos y una duda sobre si las reformas son tales o no.
 
Buena novela, probablemente hace falta conocer bastante de la historia inglesa de principios de siglo para sacarle todo el partido. De todas formas creo que prefiero el Napoleón de Notting hill y el Hombre que era Jueves.

 

 

Dejo un par de frases para que podáis cogerle el pulso al libro
 

– El trato con gente de baja estofa no convierte a nadie en un ladrón – replicó Murrel -. Al contrario, es el trato con gente de Alcurnia el que suele hacerlo.

 

– Ese tipo no es socialista – intervino Murrel – es un sindicalista.
– Pues eso es mucho peor ¿no? – dijo la joven dama con enorme candidez.
 

 
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